Los datos de la última encuesta Criteria, aplicada entre el 1 y el 2 de octubre, registran una brecha estadística crítica para la administración del Presidente José Antonio Kast: su desaprobación subió dos puntos porcentuales y alcanzó el 60%, la cifra más alta en lo que va de su mandato, mientras que la aprobación cayó al 30%. El 10% restante de la población encuestada no emitió evaluación sobre el desempeño del Ejecutivo.
El quiebre en los respaldos ciudadanos muestra un sesgo socio-demográfico y territorial explícito. La adhesión al Mandatario registra su menor nivel en la Región Metropolitana con un 26%, en comparación con el 33% observado tanto en la zona norte como en el sur del país. Asimismo, existe una brecha de 10 puntos según género: la aprobación alcanza un 35% entre los hombres y retrocede al 25% entre las mujeres. Esta tendencia concuerda con el análisis de opinión pública que señala un arrepentimiento del voto hacia la figura de Kast cercano al 38%, concentrado principalmente en mujeres de estratos medios y bajos.
Percepción económica e improvisación de gestión
El deterioro de la evaluación política coincide de forma directa con la apreciación sobre el estado financiero de los hogares y del país:
- Evolución del país: Un 62% de los consultados sostiene que la situación económica nacional está peor que hace seis meses, frente a solo un 8% que la considera mejor.
- Proyección a seis meses: Un 49% prevé que la economía empeorará en los próximos seis meses (un alza de seis puntos respecto al mes anterior), mientras que un 23% proyecta mejoras.
- Planes de crecimiento: Un 45% de la población opina que el Gobierno improvisa en materia de desarrollo económico (un aumento de tres puntos), contra un 21% que percibe un plan estructurado.
Clima emocional y la fractura por política exterior
El impacto en las condiciones de vida ha repercutido en el estado de ánimo de la población. Las mediciones de indicadores emocionales respecto al futuro próximo evidencian un desplome de la esperanza al 29% (siete puntos menos en un mes), mientras que el sentimiento de tristeza y preocupación creció al 23% (seis puntos más).
En política internacional, el rechazo a la adhesión de Chile al llamado Escudo de las Américas subió al 47% entre quienes conocen la medida, iniciativa que ya registra un 75% de nivel de conocimiento público. Paralelamente, la declaración pública de los expresidentes Michelle Bachelet y Gabriel Boric pidiendo reconsiderar dicha alianza cuenta con un 41% de respaldo ciudadano, superando al 31% que se declaró en desacuerdo.
Impacto en las regiones: Críticas en Magallanes
El pesimismo registrado en las cifras nacionales es una analogía al escenario político de la Región de Magallanes, donde muchos califican al gabinete de la Delegación Presidencial como "invisible", acusando una severa crisis de idoneidad empática y administrativa en la conducción de los servicios públicos locales. La falta de articulación en el territorio y la nula opinión de actores oficialistas en decisiones presupuestarias clave se alinean con la baja percepción de control que reflejan las encuestas de opinión a nivel central.
Este estancamiento en la valoración de la gestión presidencial y del Ejecutivo local se da en un contexto de acentuado escepticismo hacia la totalidad del arco político. El desgaste no solo salpica a la actual administración, sino que salta a la oposición e impacta la adhesión a los partidos políticos, cuya representatividad continúa en mínimos históricos. La percepción de que la agenda legislativa se desarrolla al margen de las prioridades de consumo, seguridad y empleo ha acelerado una desafección ciudadana donde la distancia entre la elite dirigencial y la vida cotidiana de las personas se vuelve cada vez más difícil de acortar.
Incertidumbre en el consumo y presión sobre la clase media
El impacto directo en las expectativas familiares se traduce en un freno preventivo del consumo y en una mayor vulnerabilidad financiera para la clase media golpeada por el costo de la vida. Con casi la mitad de los encuestados anticipando un escenario económico adverso para los próximos seis meses, el margen de maniobra del Ejecutivo para revertir la tendencia se estrecha. La falta de señales claras en materia de reactivación y empleo formal amenaza con consolidar un clima de estancamiento que no solo condiciona la viabilidad de las reformas de fin de año, sino que incrementa la presión social sobre las administraciones regionales de cara a lo que se viene.
