Entre fríos números y planillas financieras presentadas para el Proyecto de Ley de Presupuesto 2027, la Región de Magallanes y de la Antártica Chilena enfrenta un escenario de incertidumbre económica e institucional. Tras el análisis de las cifras enviadas a la Dirección de Presupuestos (DIPRES) y la Ley N° 20.880, la foto presupuestaria revela un drástico recorte en la inversión regional que contrasta con los discursos oficiales de descentralización y apoyo a las zonas extremas.
La opacidad en la formulación presupuestaria ha encendido las alarmas en el Consejo Regional y en los distintos sectores locales: las disminuciones no solo superan los pronósticos más pesimistas, sino que se aplican sin comunicación previa ni fundamentos públicos por parte del nivel central.
Las cifras del tijeretazo: ¿De cuánto es realmente la caída?
El análisis detallado expone que la reducción del Presupuesto de Inversión (sin contar el Fondo de Desarrollo de Magallanes, FONDEMA, ni gastos de funcionamiento) varía según el lente económico con el que se mire:
- Escenario Oficial DIPRES: Si se aplica el informe oficial (inflación base o o deflactor) del 2,8% dispuesto por la DIPRES, el presupuesto de inversión cae de $72.954 millones a $66.184 millones, registrando un tijeretazo de $6.770 millones (-9,28%).
- Escenario de Inflación Real (4,1%): Al proyectar una inflación del 4,1%, la merma efectiva escala a $7.692 millones (-10,41%).
- El "Efecto Ingresos Propios": La situación empeora al descontar los ingresos propios presupuestados para 2027 (recaudación por casinos de juegos y venta de bienes inmuebles fiscales de Bienes Nacionales). Bajo el criterio DIPRES (2,8%), la tijera recorta $8.975 millones (-12,30%). Con inflación al 4,1%, la pérdida nula llega a $9.897 millones, representando una disminución del -13,40% en términos reales.
Radiografía por componentes: El FONDEMA, el más golpeado
Al revisar la totalidad del erario asignado al Gobierno Regional de Magallanes (GORE), el presupuesto general cae cerca de un 10% en términos globales:
- Inversión + FONDEMA: El bloque de desarrollo regional se reduce de $84.972 millones a $75.617 millones bajo el criterio DIPRES (-11,01%). Descontando los ingresos propios y proyectando inflación real, el golpe alcanza una caída del -14,68%.
- FONDEMA en números rojos: El Fondo de Desarrollo de Magallanes sufre una drástica caída superior al 21,5%, pasando de $12.018 millones a $9.433 millones.
- Gastos de Funcionamiento: Se mantendrán prácticamente congelados ($8.597 millones para 2027), lo que representa una variación de penas del 0,32% nominal.
Personal, glosas y flexibilidad: Luces y sombras de la ley
El informe presupuestario también deja en evidencia tensiones laborales y algunos mecanismos de flexibilización administrativa para la gestión regional:
- Incumplimiento con honorarios: Aunque la dotación del GORE no descontó los cupos de jubilación, no se respetó el acuerdo para traspasar a contrata al personal a honorarios contratado vía Artículo 10. Además, se desconoce si el articulado final de la ley reincorporará dicha disposición.
- Incentivo a la ejecución: Si el GORE logra ejecutar el 50% o más de su presupuesto al mes de julio, podrá solicitar a Hacienda hasta un 7% de recursos adicionales.
- Remanentes para Empleo: En una medida excepcional para 2027, la región estará liberada de reintegrar a las rentas generales de la Nación los recursos no ejecutados, siempre que la DIPRES autorice destinarlos a programas y planes de empleo local.
- Fondos de Emergencia e Infraestructura: El límite de gastos de emergencia pasará del 2% al 4%, coordinado mediante el COGRID y SENAPRED. Por su parte, el Fondo Regional de Iniciativa Local (FRIL) eleva su techo de 5.000 a 6.000 UTM.
El impacto en el territorio austral
Para Magallanes —donde los costos de construcción, transporte e insumos duplican los del centro del país— una caída de dos dígitos en la inversión pública tensiona de manera directa el financiamiento de obras viales, agua potable rural, electrificación y planes de empleo en comunas aisladas como Cabo de Hornos, Porvenir, Primavera, o territorios como Puerto Edén.
Con las cartas sobre la mesa, la discusión presupuestaria se trasladará al Congreso Nacional, donde parlamentarios y autoridades locales intentarán frenar este recorte que amenaza con desacelerar el desarrollo de la región.
