Una respuesta concreta e inmediata es la que exigen diariamente miles de conductores y peatones que transitan por la conflictiva intersección de la Avenida Eduardo Frei Montalva con la Ruta 9 Norte. El cruce, considerado uno de los puntos viales más críticos y peligrosos de la ciudad, acumula más de una década de espera por mejoras de seguridad e infraestructura, registrando un extenso historial de colisiones, atropellos y accidentes que han dejado víctimas fatales.

Frente a este escenario, la falta de soluciones de corto plazo volvió a encender la alerta en el Concejo Municipal de Punta Arenas.

Fue el edil Germán Flores quien manifestó su molestia y preocupación por los plazos expuestos desde el nivel central, cuestionando la propuesta de la Dirección de Vialidad de construir una rotonda que recién se concretaría en un plazo de ocho años —hacia el año 2034— con un costo estimado de 20 mil millones de pesos.

Aunque la autoridad comunal aclaró no oponerse a una obra mayor como solución definitiva en el largo plazo, remarcó que la urgencia del sector no permite esperar casi una década más. Recordó además que, tras descartarse en 2017 la idea original de una vía elevada, la alternativa de instalar semáforos cobró fuerza e incluso derivó en un estudio técnico encargado por la Unidad Operativa de Control de Tránsito (UOCT) que concluyó en 2024, confirmando la factibilidad técnica de la iniciativa.

El proyecto de semaforización demanda una inversión cercana a los 1.300 millones de pesos y su ejecución tomaría entre seis y ocho meses, por lo que permitiría contar con un cruce seguro en menos de un año. Por ello, se enfatizó la necesidad de tener voluntad política para avanzar en esta medida transitoria, evitando postergar innecesariamente la protección y seguridad de las familias que transitan a diario por el sector norte de la capital regional.

La desproporción en los tiempos de espera fue catalogada como carente de toda lógica por las autoridades locales, comparando que grandes obras de infraestructura internacional e interconexiones de alta complejidad se ejecutan en plazos menores a los ocho años planteados para una rotonda. Por esta razón, el llamado es a que el Ministerio de Transportes y los organismos competentes agilicen la asignación de recursos e inicien a la brevedad la instalación del sistema semaforizado, resguardando la vida de los magallánicos mientras se materializa una solución de ingeniería mayor.