La capacidad del Cementerio Municipal Sara Braun llegó a un punto de quiebre que ya no admite postergaciones. Ante el Concejo Municipal de Punta Arenas se presentó formalmente el megaproyecto de ampliación del histórico recinto, una propuesta cuya inversión alcanza los 9.352 millones de pesos y que busca resolver el déficit estructural de espacios de sepultura en la capital regional. Sin embargo, detrás de la abultada cifra se esconden severas contingencias técnicas, un crematorio colapsado y una compleja controversia por los deslindes del terreno donde se proyectan las obras.
El diagnóstico presentado ante los ediles expone la urgencia de concretar intervenciones de ingeniería mayor. La iniciativa contempla la edificación de muros de contención de gran envergadura, la nivelación de suelos en sectores complejos y la construcción de nuevos pabellones adaptados al clima austral. A este escenario se suma la crítica situación del crematorio municipal, servicio que actualmente se encuentra fuera de operaciones por fallas de funcionamiento, en un contexto donde la demanda por cremaciones en lo que va de 2026 ya igualó la totalidad de los procedimientos registrados durante todo el año anterior.
La falta de margen operativo encendió las alarmas en el cuerpo concejal.
Durante la sesión, el concejal José Becerra enfatizó que la iniciativa no puede quedar atrapada en los plazos habituales de la burocracia estatal y remarcó que se trata de una urgencia impostergable que debe ejecutarse en el corto plazo antes de que la capacidad del camposanto colapse definitivamente, añadiendo la necesidad de reforzar la fiscalización e intervención estatal sobre los servicios funerarios para garantizar su operatividad bajo la normativa vigente.
Junto con el desafío presupuestario y la reposición del equipamiento del crematorio, el proyecto enfrenta un nudo ciego en el plano legal. La zona contigua destinada a la expansión se encuentra en disputa por límites de propiedad y requerimientos de accesibilidad según el Plan Regulador Comunal, aspecto que deberá ser subsanado para no paralizar la obtención del beneficio ambiental y la recomendación técnica del Ministerio de Desarrollo Social.
La viabilidad del plan y el desglose de los fondos, que requerirán del aporte del Gobierno Regional a través del FNDR, pasarán ahora a una revisión prioritaria en la Comisión de Infraestructura del Concejo Municipal.
