Diputados de la oposición parlamentaria hicieron un llamado al ministro de Relaciones Exteriores, Francisco Pérez Mackenna, para que presente una protesta formal ante el gobierno de Estados Unidos debido a las recientes declaraciones del embajador norteamericano en Chile, Brandon Judd, a quien acusan de "injerencia en la política interna del país".

La controversia se desató tras una entrevista concedida por el diplomático estadounidense a CNN Chile, donde afirmó que los informes de inteligencia de su país vinculan el origen del estallido social de 2019 con organizaciones de izquierda.

"Lo que nuestra inteligencia nos dice, es categóricamente que provino de organizaciones de izquierda o de ideología de izquierda (...), la evidencia apunta a que fueron activistas de izquierda quienes perpetraron estos disturbios", sostuvo Judd.

Pese a que el Canciller citó posteriormente al diplomático para requerir los antecedentes de sus afirmaciones —instancia donde el embajador matizó aclarando que EE. UU. no realizó una investigación formal sobre el tema en territorio chileno—, las explicaciones no conformaron a la oposición.

Molestia en el Congreso

Desde el Partido Socialista, el diputado Marcos Ilabaca criticó la postura del Ministerio de Relaciones Exteriores:

"El Canciller debe golpear la mesa con más fuerza, no basta con la reprimenda pública. Debe presentar una carta de protesta al gobierno de Estados Unidos por un embajador irrespetuoso que permanentemente se inmiscuye en temas internos", aseveró.

En la misma línea, el parlamentario del Frente Amplio, Diego Ibáñez, cuestionó el rol del representante norteamericano:

"Judd no es un diplomático, es un activista político de Donald Trump. Ha querido intervenir abiertamente en la política interna de Chile", indicó, solicitando también el envío diplomático de una nota de protesta.

Por su parte, el diputado del Partido Comunista, Luis Cuello, fue un paso más allá al pedir medidas drásticas bajo el amparo de los tratados internacionales:

"De acuerdo a la Convención de Viena sobre relaciones diplomáticas, corresponde que el embajador sea declarado persona non grata. Ya es momento de decir basta y decirle con firmeza: 'Yankee go home'", concluyó.

Hasta el momento, Cancillería no ha confirmado si responderá al llamado parlamentario mediante una nota diplomática formal ante la Casa Blanca.