El contundente rechazo del Senado al libelo acusatorio contra el exministro Nicolás Grau no solo significó un severo revés para la oposición, sino que abrió una grieta interna. El senador Manuel José Ossandón (RN) tildó la ofensiva de "bochorno" y disparó directamente contra el Partido Republicano y la bancada libertaria, acusándolos de dañar la propia gestión y gobernabilidad del Presidente José Antonio Kast.

La contundencia de las cifras en el Senado caló hondo en los pasillos de Chile Vamos: apenas 16 votos a favor y 25 en contra sepultaron de manera definitiva la Acusación Constitucional contra el exministro de Economía y Hacienda, Nicolás Grau (FA). Lejos de debilitar al exsecretario de Estado de la administración Boric, el fallido libelo terminó provocando el efecto contrario, abriendo un duro pase de facturas públicas dentro del bloque oficialista.

El encargado de golpear la mesa con mayor fuerza fue el senador de Renovación Nacional (RN), Manuel José Ossandón. En un análisis descarnado y sin rodeos, el parlamentario calificó el desenlace como "un bochorno" y apuntó sus dardos directamente contra el diseño político del Partido Republicano y de las facciones libertarias que empujaron la medida.

"Si tú te vas a meter en una pelea de esta magnitud es para ganarla. Pero además también tiene que tener un objetivo. Y ese objetivo no se cumplió", fustigó con dureza el senador RN.

"Le hacen un daño a su propio Presidente"

El nudo crítico de la advertencia de Ossandón apunta a la proyección del propio Gobierno. Para el parlamentario por Santiago, la estrategia de levantar acusaciones sin sustento jurídico ni viabilidad de votos dinamita los puentes de diálogo necesarios en el Congreso y termina salpicando directamente al Palacio de La Moneda.

"Nosotros en el Senado nos sentamos a conversar con los comunistas, con los socialistas, con los PPD, con la UDI, con RN, todos. Y esto lo que hace es ensuciar ese ambiente", explicó el senador, agregando un dardo teledirigido a la tienda liderada por Arturo Squella: "Yo no sé, yo no entiendo a los republicanos por qué hicieron esto. Le estaban haciendo un daño a su Presidente", sostuvo en referencia a José Antonio Kast, advirtiendo que lo que la actual administración requiere con urgencia es "unidad" y gobernabilidad para avanzar en sus reformas, no trincheras inconducentes.

El peor resultado desde 1990

La molestia que se respira en un sector de Chile Vamos se respalda en los datos duros de la votación, que ya se posiciona estadísticamente como la acusación constitucional que menos apoyos ha logrado concitar en la Cámara Alta desde el retorno a la democracia en 1990.

Mientras las bancadas de la UDI, Republicanos, Social Cristianos y el Partido Nacional Libertario se alinearon detrás del libelo, el flanco de RN votó dividido y con ausencias clave. La propia presidenta del partido, Andrea Balladares, junto a Andrés Longton, optaron por la abstención, en tanto figuras como la senadora Paulina Núñez e incluso el independiente-RN Enrique Lee se sumaron al bloque del rechazo.

Fuentes del Congreso comentaron a ZonaZero que las esquirlas de este "amargo tropezón" recién comienzan a sentirse. La ofensiva que originalmente nació desde el Partido Nacional Libertario —a la derecha de los republicanos— obligó a estos últimos a subirse al carro para no perder hegemonía discursiva en el electorado más duro. Sin embargo, la calculadora falló y el costo de la derrota expuso una fractura interna donde RN acusa actos de "matonaje político" por parte de los sectores que apuntan con el dedo a quienes decidieron restarse de un libelo que, según los análisis jurídicos internos del sector, carecía completamente de mérito constitucional.