Una grave crisis institucional y judicial sacude a la Jefatura de Zona de Carabineros en Magallanes, según dio a conocer hace algunas horas el medio digital Contrapoder. Durante la tarde de este domingo, se dio a conocer una compleja denuncia por acoso laboral y maltrato en contra del máximo jefe policial de la región, acción judicial interpuesta por un funcionario de la institución que cuenta con una destacada trayectoria, habiéndose desempeñado previamente como escolta de la expresidenta Michelle Bachelet.
Los hechos, de acuerdo al documento al que tuvo acceso el medio independiente, ya están en manos de las autoridades competentes y de la alta dotación institucional, y apuntan a una serie de conductas de hostigamiento sistemático, abuso de poder y descalificaciones que habrían afectado gravemente la integridad psicológica y profesional del denunciante en el ejercicio de sus funciones en la zona austral. Cabe señalar, que el pasado 17 de junio y ante el Juzgado de Letras del Trabajo de Punta Arenas, se interpuso una tutela laboral en contra del general de Carabineros y jefe de Zona de Magallanes y Antártica Chilena, Marco Antonio Alvarado, por acosar laboralmente, maltratar y despedir injustificadamente a la suboficial mayor de más de 35 años de carrera, quien incluso se desempeñó como escolta de la Presidenta de la Cámara de Diputados de Chile, Adriana Muñoz D’Alvora, y la expresidenta Michelle Bachelet, siendo su asistente personal.
El perfil del denunciante y el origen del conflicto
La víctima, cuya identidad se ha mantenido en resguardo bajo los protocolos de protección a denunciantes de las policías, ingresó a la dotación de Magallanes tras años de servicio en la Región Metropolitana, donde integró el círculo de seguridad más cercano de la exmandataria. Según fuentes cercanas al caso, los problemas comenzaron a suscitarse de manera progresiva tras la llegada del General al mando regional, manifestándose en un trato denigrante, sobrecarga selectiva de tareas y un aislamiento forzado dentro de la repartición.
La situación escaló al punto en que el afectado debió someterse a evaluaciones médicas debido al severo cuadro de estrés derivado del ambiente hostil de trabajo. Ante la falta de respuestas efectivas por los canales administrativos internos (los cuales suelen ser cuestionados por la verticalidad del mando militarizado), se optó por judicializar el caso mediante una denuncia formal.
Sumario interno y repercusiones
Tras la masificación de los antecedentes de la denuncia, desde el nivel central de Carabineros de Chile se confirmó la apertura de un sumario administrativo con el fin de esclarecer las responsabilidades del oficial denunciado y determinar si existieron infracciones graves a la normativa interna de conducta y al estatuto del personal.
Este caso vuelve a poner sobre la mesa la discusión respecto a la eficacia de las herramientas de control y las garantías con las que cuentan los funcionarios subalternos al momento de acusar a miembros del Alto Mando.
Por Redacción ZonaZero
Fuente: Contrapoder.cl