En una de las mayores hazañas en la historia de los Mundiales, la Selección de Paraguay clasificó a los octavos de final de la Copa del Mundo 2026 tras eliminar a la poderosa Alemania. El combinado guaraní resistió de forma heroica un vibrante 1-1 durante los 120 minutos de juego y terminó imponiéndose por 4-3 en una dramática definición por penales.

Disciplina táctica y el gol de Enciso

El encuentro en el Boston Stadium se presentó desde el inicio como un choque de estilos. Alemania asumió el protagonismo con el manejo del balón, mientras que Paraguay plantó un bloque defensivo sumamente ordenado, apostando a la velocidad de sus transiciones.

La estrategia sudamericana dio sus frutos de manera espectacular antes del descanso. Al minuto 42, el atacante Julio Enciso tomó el balón en las inmediaciones del área, encaró a la zaga europea y sacó un remate potente y colocado que dejó sin opciones al arquero Manuel Neuer para firmar el 1-0.

Reacción alemana y resistencia guaraní

En la segunda mitad, el seleccionado alemán adelantó sus líneas con agresividad buscando el empate. La igualdad llegó temprano, al minuto 54, cuando Kai Havertz aprovechó un centro preciso al área para conectar un certero cabezazo que batió la portería paraguaya y decretó el 1-1.

A partir de ese momento, el partido se convirtió en un monólogo de presión alemana. Sin embargo, la Albirroja sacó a relucir su tradicional garra defensiva, multiplicándose en las coberturas y despejando cada embate con el corazón en la mano. El empate persistió durante el tiempo reglamentario y los 30 minutos de la prórroga, estirando la definición hasta el punto penal.

Orlando Gill se viste de héroe en los penales

En la tanda de los doce pasos, la figura del arquero paraguayo Orlando Gill emergió de forma gigantesca. Con notables reflejos y una enorme intuición, el guardameta logró contener remates clave de los ejecutores alemanes para inclinar la balanza.

La responsabilidad del tiro definitivo recayó en los pies del defensor José Canale, quien con total templanza ejecutó con precisión para sellar el 4-3 definitivo en la tanda, desatando la locura y el festejo contenido de los miles de fanáticos paraguayos en las tribunas.

Con este triunfo legendario, Paraguay rompe los pronósticos, elimina a una tetracampeona del mundo y se mete con autoridad entre los mejores 16 equipos del planeta en esta cita mundialista.