Dos personas murieron ahogadas en el río Pilmaiquén, en el sur de Chile, durante una ceremonia de sanación mapuche dirigida por la machi Millaray Huichalaf. Ocurrió el 19 de agosto de 2025 y, más de un año después, la tragedia sigue rodeada de interrogantes. La líder espiritual, que años atrás ayudó a ocultar al dirigente argentino Facundo Jones Huala, está bajo investigación judicial mientras continúa participando en encuentros internacionales contra el desarrollo hidroeléctrico en territorio mapuche.

Las víctimas fueron Mariana Huaituyao, una adolescente de 15 años, y Juan Maripán, de 49. Ambos fueron arrastrados por la corriente durante un ritual que, según los familiares, se realizó sin las medidas de seguridad necesarias. Maripán ingresó al agua para intentar rescatar a la menor y también perdió la vida.

El padre de la adolescente, Andrés Huaituyao, responsabilizó a la machi por lo ocurrido. En una declaración ante la Policía de Investigaciones de Chile (PDI), sostuvo que Huichalaf había actuado de manera negligente.

“La machi fue negligente en su actuar ya que en las ceremonias de agua, en algunas oportunidades amarran a las personas para que la corriente no se los lleve”, declaró.

Según los testimonios recogidos en la investigación, la ceremonia originalmente prevista consistía en un tratamiento con plantas medicinales y vapor. Sin embargo, Huichalaf decidió cambiarla por un baño en el río. La adolescente tenía dificultades físicas y, pese a ello, fue conducida al agua en pleno invierno.

La machi atribuyó la tragedia a una supuesta apertura de compuertas de una central hidroeléctrica de la empresa noruega Statkraft, que habría provocado un incremento repentino del caudal. Esa explicación fue objeto de cuestionamientos e investigaciones posteriores y la empresa desmintió categóricamente esta posibilidad.

Los familiares impulsaron una querella por homicidio simple con dolo eventual, omisión de auxilio y obstrucción a la investigación. Se trata de imputaciones formuladas por los querellantes. Hasta comienzos de octubre de 2026, la Fiscalía no había formalizado cargos contra Huichalaf.

La historia de Millaray Huichalaf había adquirido notoriedad pública mucho antes de las muertes en el Pilmaiquén.

El 30 de enero de 2013, las autoridades chilenas detuvieron al dirigente mapuche argentino Facundo Jones Huala en una propiedad vinculada a la machi, ubicada en el sector de El Roble-Carimallín, comuna de Río Bueno, Región de Los Ríos.

Jones Huala era investigado por su participación en el ataque incendiario contra una vivienda del fundo Pisu Pisué, ocurrido el 9 de enero de aquel año, cerca de Valdivia. Durante el procedimiento policial se encontraron armas, municiones y material relacionado con organizaciones de resistencia mapuche.

El dirigente argentino terminaría condenado a cinco años de prisión por el incendio. Huichalaf, por su parte, recibió una condena de 61 días por encubrimiento, mientras otros involucrados fueron absueltos.

Jones Huala se convertiría posteriormente en una de las principales figuras de la Resistencia Ancestral Mapuche (RAM), organización que reivindicó ataques contra propiedades e instalaciones en la Patagonia argentina.

Su trayectoria quedó también vinculada a la ocupación de tierras de la familia Benetton en Chubut, escenario de los operativos de Gendarmería de 2017 y de la desaparición y posterior hallazgo sin vida de Santiago Maldonado en el río Chubut.

Actualmente, Jones Huala permanece detenido en Argentina en el marco de una causa relacionada con el artículo 213 bis del Código Penal, que sanciona determinadas formas de organización destinadas a imponer ideas por la fuerza o el temor.

En paralelo con su actividad espiritual, Huichalaf construyó una proyección internacional como opositora a los proyectos hidroeléctricos en el río Pilmaiquén.

Durante la última década viajó a Europa para denunciar lo que considera una amenaza contra los territorios ancestrales y los espacios sagrados mapuches. Uno de los principales blancos de sus cuestionamientos es Statkraft, empresa energética de propiedad estatal noruega con inversiones en Chile.

La machi estuvo en Noruega en 2023 y regresó en septiembre de 2026, esta vez cuando todavía se encontraba abierta la investigación por las dos muertes ocurridas durante la ceremonia de sanación.

Ese viaje generó críticas entre representantes políticos de la zona y familiares de las víctimas, quienes cuestionan que Huichalaf mantenga una activa agenda internacional mientras reclaman avances en la causa judicial.

Pero la controversia adquirió también una dimensión económica.

El consejero regional de Los Lagos Alexi Casanova solicitó al Ministerio de Relaciones Exteriores información sobre las organizaciones locales que reciben financiamiento procedente de Noruega y sobre el destino de esos recursos.

Casanova puso especial atención en los viajes de Huichalaf y en las relaciones que distintas agrupaciones mapuches mantienen con entidades europeas.

“¿Quién financia los viajes a Oslo? Hay una serie de interrogantes y dudas y por eso yo creo que llegó el momento de poder transparentar”, planteó el consejero.

El funcionario también cuestionó la aparente contradicción de que organizaciones noruegas respalden movimientos que se oponen a proyectos de una empresa estatal del mismo país.

La discusión sobre los fondos europeos se extiende más allá de las centrales hidroeléctricas.

En marzo de 2026, el periodista chileno-español Amaro Gómez-Pablos difundió una investigación sobre aportes de Ayuda Popular Noruega a organizaciones mapuches involucradas en campañas contra la salmonicultura. Según ese informe, los recursos alcanzarían los 500.000 dólares.

El asunto despertó inquietud en sectores empresariales del sur de Chile, donde la producción de salmón representa una de las principales actividades exportadoras.

Noruega y Chile son los dos grandes protagonistas del mercado internacional del salmón de cultivo. Mientras el país europeo lidera la producción mundial, Chile ocupa el segundo lugar y exporta anualmente productos salmoneros por miles de millones de dólares.

Desde algunos sectores de la industria chilena se sospecha que el financiamiento de organizaciones ambientalistas podría tener consecuencias comerciales favorables para competidores extranjeros, al contribuir a limitar la expansión productiva local.

Sin embargo, la existencia de aportes económicos no demuestra por sí misma que respondan a una estrategia de competencia comercial. Para establecerlo sería necesario identificar los destinatarios, las condiciones de financiamiento y las actividades concretas sostenidas con esos recursos.

La polémica se desarrolla, además, en un país que busca ampliar su capacidad de generación energética y reducir su dependencia de combustibles importados.

En ese escenario, la figura de Millaray Huichalaf reúne tres controversias diferentes: sus antecedentes judiciales por el caso Jones Huala, la investigación por las muertes en el Pilmaiquén y su protagonismo en campañas internacionales contra proyectos hidroeléctricos.

Mientras las familias de Mariana Huaituyao y Juan Maripán reclaman que se determinen las responsabilidades por la tragedia, la machi continúa presentándose en el exterior como defensora del río donde ambos perdieron la vida.