El escenario interno del oficialismo vive horas complejas marcadas por crecientes desavenencias y tironeos entre las colectividades de la coalición gubernamental. Las recientes críticas formuladas por el presidente del Partido Republicano, Arturo Squella, que han incluido directos emplazamientos e interpelaciones al biministro del Interior y de la Secretaría General de Gobierno, Claudio Alvarado, y al subsecretario Máximo Pavez, encendieron las alarmas en el sector e incrementaron las fricciones internas.
Frente a este escenario, la diputada y vicepresidenta de la UDI, Flor Weisse, abordó el clima que atraviesa el bloque en conversación con Tele13, advirtiendo sobre los riesgos de instalar agendas particulares o debates de tónica ideológica que distraen de los ejes centrales del Ejecutivo. En esa línea, la parlamentaria gremialista enfatizó la importancia de mantener la cohesión defensiva y actuar con sentido de equipo.
“El Partido Republicano es el eje del Gobierno, pero precisamente por tener esa responsabilidad central debe existir una mayor coordinación previa con el Ejecutivo”, planteó la dirigenta de la UDI, haciendo un llamado categórico a priorizar las urgencias ciudadanas de seguridad y crecimiento económico por sobre las disputas entre partidos o emplazamientos a través de los medios.
La postura gremialista se da en un contexto en que la bancada de la UDI —encabezada por la propia Weisse junto al diputado Sergio Bobadilla— envió una carta formal a la directiva de Republicanos solicitando dejar de lado discusiones que "no son prioridad para los chilenos". Desde el gremialismo recalcaron que confundir la agenda de Estado con presiones de sector termina pasando la cuenta al propio Gobierno, por lo que instaron a la colectividad fundada por José Antonio Kast a exhibir un "ejercicio de mayor sentido de oportunidad y madurez política" para asegurar la gobernabilidad del país.
