El aislamiento de Magallanes suma una nueva señal de alerta. De acuerdo con el más reciente informe técnico emitido por la Junta de Aeronáutica Civil (JAC), correspondiente a la actividad aeroportuaria de julio, el flujo de pasajeros en el tramo Santiago–Punta Arenas registró un contracción interanual del -9,6%. Esta cifra sitúa a la principal vía de enlace entre la Región de Magallanes y el resto del país como la conexión doméstica más resentida entre los diez trayectos con mayor tráfico a nivel nacional.

La severidad del indicador en la zona austral contrasta con la tendencia de recuperación experimentada en otros terminales, en un contexto donde la conectividad aérea interna continúa exhibiendo un estancamiento prolongado.

Cifras clave del reporte oficial

  1. Retroceso regional: La baja del -9,6% en el trayecto Santiago–Punta Arenas superó los contratiempos de otros tramos críticos como Santiago–Arica (-8,2%), Santiago–Concepción (-1,8%), Santiago–Calama (-1,4%), Santiago–Antofagasta (-1,2%), Santiago–Temuco (-0,9%) y Santiago–Iquique (-0,2%).
  2. Balance nacional: Siete de las diez conexiones aéreas de mayor demanda en Chile experimentaron disminuciones durante el mes analizado.
  3. Tendencia acumulada: El segmento aerocomercial doméstico acumula una caída del 3,6% en lo que va del año, sumando 9.203.788 pasajeros movilizados y encadenando 13 meses consecutivos de retroceso.
  4. Rutas en expansión: Únicamente tres tramos principales mostraron variaciones positivas durante el mismo período: Santiago–Copiapó (+10,9%), Santiago–La Serena (+4,6%) y Santiago–Puerto Montt (+4,5%).

Impacto estructural en la Región de Magallanes

La contracción sistemática del flujo de pasajeros entre la capital y Punta Arenas genera directa preocupación en el sector productivo y comercial local. Dada la condición geográfica insular y la dependencia de la vía aérea como eje prioritario de integración, abastecimiento en algunos casos, y turismo, la persistente tendencia a la baja en la demanda y oferta de vuelos profundiza la vulnerabilidad de la economía regional.

Factor tarifario y reconfiguración de oferta

Especialistas del sector atribuyen este comportamiento a una combinación de factores económicos y operacionales. La alta volatilidad en los precios de los pasajes de cabotaje, sumada a los costos asociados al combustible de aviación, ha resentido la frecuencia de operaciones hacia el extremo sur. Al mismo tiempo, la menor disponibilidad de asientos por parte de las aerolíneas que operan la ruta magallánica ha encarecido los boletos en períodos de alta demanda, desincentivando tanto los viajes de negocios como el turismo receptivo proveniente del centro del país.

Llamado de alerta para el turismo y la economía local

Frente a este escenario, algunos gremios magallánicos ya están notando los resultados, y también han comenzado a elevar su preocupación ante las autoridades regionales. Advierten que la pérdida sostenida de dinamismo en la conectividad no solo afecta la movilidad de los residentes, sino que proyecta un complejo panorama para la próxima temporada alta en la zona austral. La exigencia de medidas de mitigación o incentivos que permitan estabilizar la oferta aérea se perfila como una prioridad para evitar un mayor rezago económico en la región.