Las complicaciones geopolíticas y los conflictos bélicos en Medio Oriente y Europa del Este continúan impactando de lleno en el costo de la vida en Chile. Durante su participación en la Feria del Transporte 2026 organizada por la Confederación Nacional del Transporte de Carga (CNTC), el ministro de Hacienda, Jorge Quiroz, lanzó un duro diagnóstico sobre los combustibles: de mantenerse las turbulencias externas, el precio del diésel registrará una segunda "y muy probablemente una tercera" subida fuerte de precio.

Según detalló el jefe de las finanzas públicas, la brecha acumulada que aún no se traspasa del todo al mercado local gira en torno a los $200 por litro.

La paradoja de la refinación: ¿por qué no baja el diésel si cae el petróleo?

Quiroz explicó que el problema central no radica de forma directa en el valor del barril de crudo, sino en la capacidad mundial de refinación, fuertemente mermada tras la destrucción de infraestructura clave en Rusia y el recrudecimiento de hostilidades en zonas estratégicas de Medio Oriente.

  1. Diferencia de margen: Antes de los conflictos, la brecha entre el petróleo crudo y el diésel refinado era de aproximadamente US$22 por barril (unos $127 por litro).
  2. Escenario actual: Hoy esa diferencia trepó a US$90 por barril, impulsada por la alta demanda geopolítica del diésel para la generación eléctrica y operaciones pesadas.
"Eso explica por qué ustedes ven que baja el petróleo, pero el diésel no baja. Confiamos en que se llegue a acuerdos, porque hoy están comprometidas el 40% de las zonas geográficas del mundo que producen petróleo", sostuvo el titular de Hacienda.

Ajustes graduales para amortiguar el golpe

A pesar del escenario hostil, el ministro subrayó que el manejo fiscal de los últimos meses le ha permitido al Ejecutivo traspasar estos incrementos con mayor graduación. Tras el ajuste de $97,4 por litro registrado el pasado 19 de agosto, los incrementos pendientes se irán aplicando de forma espaciada con la expectativa de que el panorama internacional logre dar una tregua a las finanzas locales.

La advertencia de Hacienda enciende las alarmas en el gremio de los camioneros y el transporte de carga, un sector sensible cuya estructura de costos incide directamente en los precios finales de la canasta básica y la logística nacional.