El estudio internacional “Comprender el riesgo, actuar con urgencia” revela que más de 215 mil estudiantes chilenos de entre 6 y 8 años enfrentan serias dificultades en su alfabetización inicial. Expertos advierten sobre una inminente "catástrofe de aprendizaje" si no se interviene a tiempo.

Aunque a nivel macro regional las estadísticas sitúan a Chile con el índice de vulnerabilidad lectora menos severo de Sudamérica, la realidad al interior de las aulas nacionales revela una crisis profunda. Un nuevo informe internacional titulado “Comprender el riesgo, actuar con urgencia”, desarrollado por el Instituto de Evidencia Educativa, arrojó alarmantes cifras: el 27% de los niños chilenos en etapa de alfabetización inicial se encuentra en una situación de riesgo lector.

Este porcentaje se traduce en términos concretos en más de 215 mil estudiantes de entre 6 y 8 años (cursando de 1° a 3° básico) que hoy asisten a la escuela pero presentan graves rezagos para consolidar las destrezas básicas de lectura y escritura.

El "espejismo" del liderato regional

El estudio introdujo el Indicador de Riesgo para la Alfabetización Inicial (IRA), una herramienta preventiva que cruza la exclusión escolar con la "pobreza de aprendizaje" (niños que estando matriculados no logran los niveles mínimos de comprensión exigidos por el Banco Mundial).

Al contrastar los datos de las seis principales economías de América Latina, Chile aparece técnicamente "mejor parado" frente a la devastadora realidad de sus vecinos. Sin embargo, los expertos advierten que el consuelo de estar mejor que el resto no disminuye el impacto local:

PaísPorcentaje de niños en riesgo lector (IRA)
Argentina59%
Colombia51%
México48%
Brasil47%
Perú44%
Chile27% (215 mil niños)

Una bomba de tiempo en las aulas chilenas

La preocupación en el ambiente académico local es máxima. Pelusa Orellana García, directora académica del Centro de Investigación e Innovación en Lectura (CIIL) de la Universidad de los Andes, fue categórica respecto al peligro latente en el ciclo básico: "Hay un riesgo enorme de que, si estos niños no aprenden a decodificar, la catástrofe en términos de comprensión y aprendizaje posterior será mucho mayor".

El rezago de habilidades básicas en los primeros niveles escolares frena el desarrollo intelectual posterior de los estudiantes, dificultando su desempeño en todas las demás asignaturas.

Promesas presidenciales y la meta "Rezago Cero" para 2034

El panorama ha obligado a reaccionar tanto al mundo político como a la sociedad civil. A través de la red colectiva Por Un Chile Que Lee, se logró que los principales liderazgos políticos —incluido el actual mandatario José Antonio Kast— firmaran un compromiso transversal para priorizar la alfabetización obligatoria en las agendas de gobierno.

A pesar de que planes gubernamentales previos ayudaron a contener los índices de deserción escolar tras el impacto de la pandemia, los desafíos de aprendizaje siguen estando al debe. El Estado chileno se autoimpuso una meta drástica a largo plazo: lograr el "rezago cero" de lectura para el año 2034, tomando como indicador el estándar de las evaluaciones SIMCE de 4° año básico. Una carrera contra el tiempo para una generación de estudiantes que hoy camina con dificultades en su proceso educativo.