El embajador norteamericano Brandon Judd remarcó que, si el país busca apoyo geopolítico en la zona austral, deberá alinearse con las prioridades de Washington. Sin embargo, la respuesta del Estado chileno fue transversal: la Cancillería afirmó que Chile "no necesita el apoyo de nadie para defender su soberanía", postura a la que se sumó de manera contundente la mesa directiva del Senado.

Las declaraciones que encendieron la polémica

Durante su intervención en el marco del Día del Comercio Global, el embajador de Estados Unidos en Chile, Brandon Judd, generó una fuerte controversia al abordar las relaciones bilaterales y la seguridad estratégica en el sur del continente.

Judd sostuvo que, si bien Washington no cuestiona el intercambio comercial ordinario con potencias como China, sí observa con estrecha vigilancia los proyectos con impacto geopolítico y de soberanía nacional, como la iniciativa del cable de fibra óptica submarino entre Hong Kong y Valparaíso.

En ese contexto, el diplomático lanzó una clara advertencia respecto al rol estratégico del Estrecho de Magallanes:

"Si quieren un país que ayude a proteger sus derechos sobre el Estrecho de Magallanes, si quieren todas esas cosas, entonces también tendrán que trabajar con nosotros en los temas que son importantes para nosotros".

Judd remarcó que la relación entre ambos Estados va "más allá de lo comercial", haciendo alusión al rol de Chile en iniciativas de seguridad hemisférica y a la necesidad de resguardar las cadenas de suministro críticas y las infraestructuras portuarias estratégicas.

La respuesta de Cancillería: "Podemos defender nuestra soberanía por nosotros mismos"

Las palabras del representante estadounidense provocaron una reacción inmediata por parte del Ministerio de Relaciones Exteriores de Chile. El Canciller fue categórico al recalcar la autonomía del país en la defensa de su integridad territorial:

"Podemos defender nuestra soberanía por nosotros mismos, no necesitamos el apoyo de nadie para defender nuestra soberanía. Así lo hemos venido haciendo por 200 años (...) Estamos aquí para defender nuestra soberanía y lo vamos a hacer siempre".

Asimismo, las autoridades diplomáticas informaron que se evalúa detenidamente el detalle de los dichos de Judd para determinar las acciones correspondientes a través de los canales diplomáticos habituales.

El Senado se suma al rechazo: "La soberanía no está en discusión"

La mesa directiva del Senado también reaccionó con firmeza ante los condicionales planteados por el embajador. Los parlamentarios respaldaron la postura institucional del país y recalcaron que la soberanía sobre el Estrecho de Magallanes y el territorio nacional es un derecho irrenunciable que no depende de ninguna potencia ni de negociaciones externas.

Desde la Cámara Alta enfatizaron que la colaboración internacional debe darse siempre sobre la base del respeto mutuo y la autodeterminación, dejando claro que la defensa de los intereses nacionales no se condiciona a las agendas o exigencias de terceros países.

Claves de la tensión geopolítica

  1. Infraestructura estratégica bajo la lupa: Los proyectos e inversiones de origen chino en telecomunicaciones, puertos y recursos naturales siguen siendo el principal punto de fricción en la agenda diplomática con Washington.
  2. Relevancia del Estrecho de Magallanes: El paso interoceánico recobra un alto valor geopolítico global como ruta logística estratégica y punto clave para la proyección continental hacia la Antártica.
  3. Postura de Estado unificada: Tanto el Poder Ejecutivo como el Legislativo cerraron filas en torno a la doctrina de independencia en política exterior y el resguardo soberano sin imposiciones externas.