La prestigiosa revista estadounidense "The New Yorker" dedicó un extenso reportaje a los tradicionales mensajes al poblador rural, un sistema de comunicación que desde hace casi un siglo conecta a familias y trabajadores aislados en el campo argentino, lo propio ocurre en todo el sur de Chile.
Mucho antes de la aparición de Facebook, WhatsApp y otras plataformas digitales, los habitantes de la Patagonia argentina habían desarrollado su propia red social. No necesitaban internet ni teléfonos celulares: utilizaban las radios AM para comunicarse entre estancias, puestos rurales y pequeños pueblos separados por cientos de kilómetros.
Esta particular tradición es el tema de un extenso reportaje publicado por la revista estadounidense The New Yorker, firmado por el periodista Jordan Salama y titulado The First Social Network (La primera red social).
El artículo reconstruye la historia de los conocidos mensajes al poblador rural, que comenzaron a difundirse en las emisoras patagónicas durante las décadas de 1930 y 1940.
Las primeras experiencias estuvieron vinculadas a las grandes estancias, cuyos propietarios utilizaban la radio para transmitir instrucciones a sus trabajadores. Posteriormente, el sistema se extendió a las comunicaciones familiares.
En lugares como Chubut, Santa Cruz y Río Negro, donde las distancias y el aislamiento dificultaban cualquier contacto, la radio terminó convirtiéndose en un servicio indispensable.
Los mensajes anunciaban nacimientos, enfermedades, fallecimientos, viajes, pérdida de animales y encuentros familiares. Cualquier persona podía hacer llegar una nota a la emisora, que posteriormente era leída al aire.
Salama relata el caso de Jorge Elías Pereyra, un trabajador rural de Península Valdés que vivía a unos 80 kilómetros del pueblo más cercano. Sin conexión telefónica ni internet, esperaba cada noche las transmisiones para recibir noticias de su familia.
La investigación también recupera episodios extraordinarios. Durante la guerra de Malvinas, en 1982, un mensaje radial permitió orientar a los sobrevivientes de un remolcador argentino que había perdido sus comunicaciones tras un ataque británico.
En otra ocasión, en Mendoza, una familia pudo acceder a asistencia médica para su hijo gracias a un aviso transmitido por radio.
La periodista Karina López, de LU20 Radio Chubut, representa la continuidad de esta tradición. Su propio nacimiento fue anunciado por la emisora en 1980.
Aunque internet satelital y la telefonía móvil avanzan sobre los territorios rurales, los mensajes siguen formando parte de la vida patagónica.
La paradoja es que una de las formas más antiguas de comunicación colectiva continúa funcionando en tiempos de redes digitales.
Fuente: Jordan Salama, "The First Social Network", The New Yorker, publicado el 12 de octubre de 2026, en la edición del 19 de octubre.
