Sin una revisión crítica sobre los procesos de filtro o selección de sus autoridades, el Ejecutivo salió a defender la rotación de cargos luego de que en tan solo 139 días de administración se confirmara la salida de más de 30 autoridades gubernamentales entre subsecretarios y seremis.

"Da lo mismo que sean 20, 25 o 30"

Desde La Moneda desestimaron que la alta cifra evidencie falencias en las designaciones iniciales. En su lugar, el biministro del Interior y Segegob, Claudio Alvarado, restó dramatismo al volumen de desvinculaciones y enfatizó la rapidez del Gobierno para apartar a personeros cuestionados.

“Lo importante es reaccionar a tiempo cuando las conductas son indebidas; da lo mismo que sean 20, sean 25 o sean 30. El gobierno no va a tolerar que personas que cumplen funciones públicas falten a la probidad, a la transparencia y a las buenas costumbres”, aseveró el secretario de Estado.

Casos recientes y reacciones divididas

La controversia escaló tras concretarse nuevas dimisiones en distintas zonas del país y carteras del Estado:

  1. Subsecretaría de Hacienda: Salida de Juan Pablo Rodríguez tras dar positivo en un test de drogas.
  2. Seremi de Salud de Magallanes: Dimisión de Fabián Barrientos en medio de acusaciones judiciales.
  3. Seremi del Trabajo de Tarapacá: Renuncia de Cristián Cabezas tras denuncias por acoso y maltrato laboral.
  4. Seremi de Vivienda del Maule: Desvinculación de Patricio Ponce.

El escenario generó matices dentro de la propia UDI. Mientras el presidente del partido, Guillermo Ramírez, admitió que la cantidad de bajas "no es una buena señal", el vicepresidente de la tienda, Eduardo Cretton, desdramatizó la situación argumentando que "es normal que en la etapa de instalación haya personas que no dan el ancho". Por su parte, sectores de la oposición criticaron la falta de evaluación en los perfiles nombrados para el servicio público.