El mercado laboral de la Región de Magallanes anotó un nuevo deterioro durante el trimestre móvil abril-junio de 2026, ubicando la tasa de desocupación en un 6,9%, según reveló la Encuesta Nacional de Empleo (ENE) elaborada por el Instituto Nacional de Estadísticas (INE).

El registro representa un alza de 0,6 puntos porcentuales en 12 meses, impulsado por un crecimiento de la fuerza de trabajo (2,4%) que sobrepasó la capacidad de absorción del mercado, donde las personas ocupadas solo aumentaron un 1,8%. Con ello, la cifra total de desocupados en la zona subió un 11,0%.

Claves del informe laboral en la región

IndicadorTrimestre AMJ 2026Variación interanual
Tasa de desocupación6,9%+0,6 pp.
Tasa de participación69,0%+1,0 pp.
Tasa de ocupación64,3%+0,6 pp.
Ocupación informal21,2%+1,5 pp.
Subutilización de la fuerza de trabajo15,4%+0,2 pp.

Este escenario coincide con la preocupación manifestada desde las autoridades del Gobierno, quienes han advertido los efectos de un menor dinamismo económico regional en la generación de puestos de trabajo formales y de calidad.

Amplia brecha de género

Los datos desglosados por sexo revelan que la presión sobre el desempleo afectó con mayor intensidad a las mujeres magallánicas:

  1. Mujeres: La tasa de desocupación escaló hasta un 9,5%, marcando un fuerte incremento de 2,1 pp. en doce meses. Aunque la ocupación femenina creció 1,2%, el ingreso masivo de mujeres a la búsqueda de empleo no logró ser absorbido por el mercado.
  2. Hombres: Registraron un comportamiento favorable con una tasa de desocupación del 4,7%, anotando una caída de 0,8 pp. impulsada por un crecimiento del 2,3% en la cantidad de ocupados.

Rubros dinámicos e inquietud por el trabajo por cuenta propia

El incremento interanual del 1,8% en el total de ocupados en Magallanes estuvo empujado por tres sectores principales:

  1. Alojamiento y servicio de comidas: +64,1%
  2. Enseñanza: +18,4%
  3. Industria manufacturera: +7,9%

No obstante, al analizar las categorías ocupacionales, la reactivación descansó únicamente en las personas trabajadoras por cuenta propia (+25,5%).

A su vez, la informalidad laboral llegó a un 21,2% (+1,5 pp.), con un aumento de ocupados informales impulsado exclusivamente por las mujeres, cuya ocupación informal se disparó un 24,7% en un año.