Una delegación de dirigentes y representantes de la pesca artesanal de la Región de Magallanes se trasladó hasta Santiago para sostener reuniones clave con el nivel central. La comitiva busca visibilizar las complejas condiciones operativas, económicas y normativas que afectan a las familias de mar en el extremo sur del país, exigiendo respuestas concretas ante la falta de avances en el ámbito regional.

El arribo de los dirigentes a la capital se da en un contexto de creciente malestar gremial. Desde el sector remarcan que la política pesquera nacional continúa diseñándose con una mirada centralista que desconoce las particularidades de los fiordos y canales australes. Factores como el clima adverso, los extensos desplazamientos marítimos, los altos costos operativos y las trabas burocráticas para la renovación de permisos han dejado a cientos de tripulantes y armadores locales en una posición de alta vulnerabilidad.

Peticiones con sello regional

Entre las principales demandas que los pesqueros artesanales buscan instalar en las mesas de trabajo con ministerios y servicios del Estado, destaca la flexibilización y adecuación de los marcos regulatorios. Según han manifestado las vocerías, no es sostenible seguir aplicando criterios estandarizados de la zona central a las pesquerías bentónicas y de recursos propios de las aguas magallánicas, las cuales requieren de un trato diferenciado y preferente por tratarse de un territorio aislado.

Asimismo, la delegación magallánica apunta a la urgencia de agilizar los recursos de fomento productivo y destrabar la ejecución de proyectos de infraestructura portuaria y de desembarque que llevan años de retraso en la zona. Exigen que los compromisos adquiridos por el Ejecutivo no se queden en meras declaraciones de intenciones o promesas de campaña, sino que se traduzcan en cronogramas de trabajo reales con plazos definidos.

Llamado a las autoridades de Gobierno

Los representantes enfatizaron que la decisión de costear y realizar este viaje a la capital responde al agotamiento de los canales de diálogo a nivel local, donde acusan una desconexión de las autoridades regionales con la realidad del trabajo en el mar. Argumentan que el rol fiscalizador y de fomento del Estado debe ir acompañado de una escucha activa que garantice la sustentabilidad del recurso sin asfixiar la economía de la pesca artesanal.

Durante los próximos días, los dirigentes magallánicos mantendrán una intensa agenda de reuniones tanto con autoridades del Ministerio de Economía y Subpesca, como con parlamentarios de distintas comisiones, con el objetivo de lograr acuerdos vinculantes que permitan destrabar la crisis que atraviesa una de las actividades productivas y culturales más tradicionales de Magallanes.