La investigación versus el cahuín de café [Por Mauricio Vidal Guerra]

16 de julio de 2023

La osada interpretación de una colega en su crónica dominical, y que se refiere a ZonaZero como una «versión periodística», se dirige a que la publicación que dio a conocer el caso del vocero Andro Mimica a nivel regional es debido a la filtración de alguien que estuvo en el comité político del lunes por la noche donde se habló del tema en cuestión. Ah, y que más encima sería del Frente Amplio.

Incluso va más allá y su imaginación la lleva a decir que el caso es casi una operación del Frente Amplio para sacar de su puesto al secretario ministerial a cargo de los mensajes de Gobierno.

Este domingo se cumplieron 24 días de investigación por parte del equipo de nuestro medio respecto de lo dado a conocer la semana pasada. Y que producto de los antecedentes presentados a la Delegación Presidencial el día 4 de julio buscando una declaración oficial sobre el caso, significó que Ruiz Pivcevic citara a Mimica y le preguntara si era cierto la información que se le había hecho presente por parte de este medio de comunicación. Es decir, varios días antes del comité político donde la colega cree que se gestó esta «planificada zancadilla». Cuestión de sacar cuentas.

Simple periodismo. Investigación bien hecha, con fuentes confiables y no de café.

Flaco favor se le hace a la actividad periodística cuando se trata de minimizar la pega del otro. Cuando se intenta zafar de el haber guardado silencio tomando como referencia el nefasto espacio de cahuines llamado «Pa Callao». Mala y oxidada forma de dar a conocer copuchas, y rumores a veces hasta mal intencionados, y que se disfraza algunas veces de versión periodística, o eso le han querido hacer creer a sus lectores por años. En la versión de hace un par de semanas contaron lo que supuestamente estaba pasando con la deuda de un seremi, pero ni siquiera dijeron el nombre, ni detalles de lo que ocurría, ni nada. Un simple cahuineo.

Así se ha ido empobreciendo la forma de hacer periodismo en Magallanes. Y por cierto que los culpables son sus dueños, pero también las y los periodistas que aceptan dichos formatos, que tan mal le hacen al oficio o profesión. Incluso al mensaje para el lector y la ciudadanía en general.

Pensar que las fuentes y las informaciones se consiguen en el Work Café de la esquina de la plaza, o en cualquier otro local del centro, es a lo menos poco pulcro para el análisis. Aunque por estos lados respetamos a rajatabla la forma que cada colega quiera hacer su pega, pero respetando las formas que ocupamos en esta vereda.

La investigación no se asemeja a una simple filtración. Conversamos con varias personas que estuvieron en el comité político de ese lunes. Para hacer preguntas puntuales, y saber sus puntos de vista. Pero posterior a la propia información, y lo publicado que significó que todos se enteraran de lo que estaba pasando. Fue gracias a la investigación, no a la voluntad del afectado, ni a la supuesta «estrategia frenteamplista», ni a la conversación con algún seremi en el café de la esquina… Y menos a un análisis poco profundo y pobre en datos.

Simple periodismo.

El seguir apuntando con el dedo a quienes queremos una actividad más sana, y con menos reuniones de café, solo nos hace daño a nosotros mismos. Los análisis libres los respetamos siempre, hasta que se dice algo sobre nosotros que no es cierto.

Simple periodismo, y forma de ver la vida.

¿Nos hemos equivocado? Por cierto. Y desde hace mucho apuntamos a mejorar y ser mejores personas y periodistas. Y tratar de no hacer mal las cosas, ni tergiversar la realidad.

Todo se oscurece además, cuando la gran mayoría ha guardado silencio, y además se culpa al mensajero de la irresponsabilidad de otros. Del blindaje burdo y del que se da cuenta la comunidad completa. Ese que le da vergüenza hasta a los colegas más jóvenes y que recién comienzan en estas lides.

Y finalmente, todo esto saca del foco lo más importante, y que pareciera (perdón, estoy seguro), que no se quiere decir. Es insostenible la permanencia en el cargo del vocero de Gobierno, Andro Mimica,

Después de todo lo publicado y lo que queda por publicar, deberíamos estar más preocupados de lo importante. De las nulas respuestas, del silencio cómplice, de las llamadas telefónicas ejerciendo presión y denostando al periodista que investiga. Y no de intentar descubrir a una fuente. Cuestión tan básica en el ejercicio del periodismo, que al parecer a algunos se les perdió en el camino.

Escrito por: Mauricio Vidal Guerra, periodista, director ZonaZero.cl