Intendentes de la Dictadura Cívico-Militar (1973-1990) Tercera parte. [Artículo de Víctor Hernández]

4 de septiembre de 2021

El 15 de enero de 1975, asumía el mando de la región, el general de ejército Washington Carrasco Fernández. Era un hombre cercano al comandante en jefe y auto designado presidente de la República de aquel entonces, el general Augusto Pinochet Ugarte. Al momento de ocurrir el golpe de Estado del 11 de septiembre de 1973, Carrasco era jefe de la guarnición militar en Concepción, la histórica ciudad que desde los albores de la Independencia luchó por disminuir la influencia de la capital, Santiago. Durante décadas, Concepción fue el epicentro de las ideas federalistas. Por lo mismo, los militares golpistas en 1973, veían con recelo a muchos de sus habitantes, a quienes se les presumía, como vinculados a los partidos políticos y movimientos que conformaban el gobierno de la Unidad Popular. No debemos olvidar que en la ciudad penquista se atribuye en agosto de 1965, el nacimiento del Movimiento de Izquierda Revolucionaria (MIR).

El general Carrasco fue el encargado de llevar a efecto la neutralización de cualquier intento de resistencia en aquella zona. Debido al éxito de su desempeño, el general Pinochet lo nombró Jefe de la Misión Militar en la embajada de Chile en Washington, un cargo estratégico, que permitió establecer importantes nexos entre el empresariado chileno y los principales economistas y académicos de la Universidad de Chicago, quienes, meses más tarde, dictarían charlas en Chile, con el propósito de convencer a Pinochet y, a los miembros de la Junta Militar, de adoptar el modelo neoliberal en la economía chilena, lo que se iba a producir gradualmente, a contar de abril de 1975.

Para aquel entonces, Carrasco había asumido como Intendente de la región de Magallanes y era el comandante en jefe del Comando Conjunto Austral. Bajo su mandato, que se extendió hasta el verano de 1977, se puso en marcha el proyecto Costa Afuera desarrollado por la Enap, con las plataformas “Nugget” y “Magallanes” extrayendo petróleo desde el estrecho.

A Carrasco le sucedió el general Nilo Floody Buxton. A este militar se le recuerda porque tuvo que liderar a la región en los años en que se vivió el conflicto de límites con Argentina (1977-1978) producto del desconocimiento por parte de las autoridades militares del país vecino, del laudo arbitral de su Majestad Británica que reafirmó la soberanía chilena de las islas Picton, Nueva y Lennox, en las inmediaciones del canal Beagle. Prácticamente toda su administración está marcada por el histórico acontecimiento que tuvo en vilo al país, y a Magallanes como centro mundial de la noticia, en la cuasi guerra con la nación trasandina.

La sinergia que se produjo en la región como producto de la tensión con Argentina, es un fenómeno sociológico que no se ha estudiado en profundidad. Durante meses, los magallánicos parecieron olvidar sus diferencias. Simpatizantes y detractores del régimen de facto, se unieron ante la posibilidad cierta del conflicto bélico. El propio Floody a menudo compartía con modestos pobladores, obviando el resentimiento que en mucha gente existía por el golpe de Estado, del cual Floody, fue uno de sus principales instigadores.

A mediados de diciembre de 1978 la guerra se creía inminente. Floody llamó a una reunión de emergencia a todas las fuerzas vivas de la ciudad de Punta Arenas, la que se efectuó en el Teatro Municipal. En un dramático discurso, expuso sobre la gravedad de la situación. Al final de su alocución, dijo:

“A todos aquellos que no tengan o crean que no van a soportar los horrores de una guerra, si creen que no lo van a soportar abandonen, eso no es cobardía, abandonen la región”.

Para sorpresa de Floody y de los demás jefes militares, ningún magallánico abandonó el austro. La decisión del pueblo fue interpretada como una muestra de patriotismo que motivó una gran concentración. El 18 de diciembre, estando la mayoría de los buques de la escuadra chilena atracada al muelle Arturo Prat y otras naves navegando hacia los mares australes, el intendente Floody organizó un acto multitudinario en la Plaza de Armas Benjamín Muñoz Gamero de Punta Arenas, con presencia de autoridades civiles y jefes militares de todas las instituciones castrenses, en que procedió a redactar una declaración que establecía el 18 de diciembre como fecha de fundación oficial de Punta Arenas, zanjando de esta manera, una duda que se planteaba desde las celebraciones por el centenario de la toma de posesión del estrecho de Magallanes, en 1943. Recordemos, que el primer siglo de vida de la ciudad fue conmemorado el 1 de febrero de 1949.

Todos los testimonios y la información documental y bibliográfica existente indican que en la noche del 22 de diciembre de 1978, se esperaba el inicio de la invasión argentina al territorio austral chileno. Floody recordó este pasaje crucial en el tomo 2 del libro “Vida militar en Magallanes” (2010):

“Entonces cuando llegó el día 22, todo estaba preparado para recibir una posible acción ofensiva en las islas, yo estaba en mi cuartel general, con todas las fuerzas en condiciones de repeler un posible ataque”.

Miles de soldados chilenos y argentinos aguardaban en la frontera el inicio de las hostilidades. En alta mar, las flotas de guerra de ambas naciones avanzaban hacia las islas en disputa. En Punta Arenas, la población civil se preparaba para el posible bombardeo de la Fuerza Aérea de Argentina…  

Escrito por: Víctor Hernández Godoy, escritor, historiador.