Bachelet dice que el movimiento social permitió que límites que hubo en el pasado ya no lo sean

7 de enero de 2022

La ex Presidenta Michelle Bachelet atribuyó la diversidad de materias que se discutirán en esta segunda fase de la Convención Constitucional al movimiento social, admitiendo que el proceso que partió en su segundo periodo -y que eventualmente se archivó- fue más limitado de lo que le hubiese gustado.

«La gente llegó a la convicción de que no basta muchas veces con cambiar leyes, sino que uno requiere una Constitución que pueda ser mejor garantía de sus derechos. Yo no me atrevería a adjudicarme ninguna maternidad a ese respecto», sostuvo la ex Mandataria en entrevista con Crónica Constitucional de El Mercurio.

A su vez, indicó que durante su último mandato «teníamos claro que era necesario cambiar la Constitución hace rato y habíamos planteado no sólo la necesidad, sino que desarrollado un proceso que fue muy interesante. Pero fue en otro momento político, cuando menos gente tenía la sensación de que un cambio constitucional era fundamental«.

Bachelet recordó que la fórmula en ese momento era mixta, pues si bien gran parte del mundo político coincidía en cambiar la Carta Magna, «si uno conversaba con un chileno o chilena que estaban más preocupados de su ingreso, de la educación, de la salud, de su familia, aunque esos son elementos que la Constitución debe incluir, eso, en un marco de muchos años sin educación cívica, hacía que mucha gente no siempre tuviera la percepción de su importancia. Eso fue cambiando de a poco».

«El proceso que nosotros iniciamos ayudó a que mucha gente tuviera más conciencia, pero hoy es otro tiempo. De hecho, yo llegué a la convicción de que lo que nosotros habíamos propuesto antes ya no servía (…) había otro cuadro político, otro apetito o falta de apetito por una Constitución a través de una Asamblea Constituyente», apuntó.

De hecho, detalló que en ese entonces, «agua para la piscina había para algunas cosas y para otras no había», mencionando como ejemplo la plurinacionalidad. «Por eso decía que yo no me atribuiría maternidad, porque si bien coincidíamos en los objetivos, todo el movimiento social ha permitido que límites que había en el pasado ya no van a ser límites. Y que temáticas que en el pasado -aunque yo pudiera estar de acuerdo con ellas- no iban a contar con el apoyo incluso de algunos en mi coalición, hoy día sí están contando con un apoyo más masivo, incluso de la derecha».

De todos modos, cuestionó que el proceso que encabezó se congelara con el regreso de Sebastián Piñera a la Presidencia: «Era un profundo error no darse cuenta de que la gente no quería más de lo mismo, quería cambios más profundos».

Según la ex Presidenta, hasta hace un tiempo, «Chile tenía una perspectiva de que todo estaba mal y poco se veía para adelante para los más necesitados. Y tengo la impresión de que tanto la elección de (Gabriel) Boric como la Convención Constitucional constituyen para la gente la esperanza de que se podrán hacer cambios en áreas que sienten muy injustas y por muchos años».

En cuanto a las expectativas de la ciudadanía, en especial después de la complicada renovación de la mesa esta semana, Bachelet puso foco en que los convencionales «logren acuerdos en el contenido, en qué es lo importante para que realmente se les pueda ofrecer a los ciudadanos un modelo de una nueva Constitución que responda a lo que la gente quiere», y analizar la posibilidad de «abrir un espacio donde la gente pueda participar» fuera de la Plataforma de Iniciativa Popular de Ley.

Finalmente, reiteró la sugerencia que hizo ante el Pleno en diciembre pasado: «En los meses que vienen, que se empiezan a votar las definiciones específicas, que le comuniquen a la gente en qué están, cuáles son las opciones, que hagan mucha pedagogía. Porque la única manera para que la decisión final sea lo más inclusiva posible es que la gente esté muy bien informada», cerró.

Escrito por: Redacción ZonaZero