Lo de Noruega es simplemente fascinante.

Se trata de la mejor barra organizada de la historia de los mundiales, por lejos. Son disciplinados y profundamente orgullosos de sus ancestros, de su cultura atávica y de sus valores como sociedad. Ordenados, precisos y consustanciados.

Resulta muy agradable verlos inmersos en una coreografía tremendamente visual, donde más que un gesto a lo nacional, habla de sincronía, de unión y cooperación en la búsqueda de un objetivo.

Friedhof Nansen bautizó su barco de exploración polar como “Fram”, que en noruego significa adelante. Y los nórdicos lo han sabido honrar llevándolo a cabo en todos los ámbitos, transformándose en un país, una cultura líder en desarrollo e innovación, y un ejemplo de civilidad para el resto del mundo.

Gracias Noruega por celebrar la cultura y por celebrar al futbol como motor cultural.

Fotografía: Sutha Hasan

(*) Fernando Alvarado es diseñador y cocinero.